Página Inicial Noticias última semana Archivo de Noticias

Ultima semana

Publicación Sobre Árboles y Arbustos para la Adaptación al Cambio Climático, Difunde el Iniap

El Sena Reconstruye 35 Casas  en el  Chocó

Craftsman Lanza  al Mercado Herramientas al Beneficio del Medio Ambiente

Ventas de Biesse Crecen un 50% en 2do Trimestre de 2010

Científicos Cubanos Trabajan en Mejoramiento Genético Forestal

HOLZ-HER Presenta su Nueva Marca Comercial

En 4 años Perú Quiere Exportar US $1.500 en Maderables

La Lluvia Refresca a Moscú, Mientras Siguen Incendios Forestales

Importante Repunte para Surteco en 2do Trimestre

Reino Unido Planea Vender Bosques para Combatir el Déficit

En  Colombia se  Realizara  en Noviembre el Primer Simposio  de Bambú  y Madera Laminada 2010

Promueven Vivienda de Madera en Colombia

30.000 Personas Serán Capacitadas en el Mercado Maderero para el 2013

Office Depot Colombia Espera Cerrar el 2010 con 13 Almacenes

Finaliza Proyecto de Cooperación Internacional “Bosques Flegt Colombia”

Colombia un País que No Contribuye al Cambio Climático

 

Noticia Internacional

Cae en Picado el Negocio Forestal en Costa Rica

La empresa Flor y Fauna tiene 2.700 hectáreas sembradas con teca en la Zona Norte, pero espera deshacerse de ese cultivo en un plazo de cinco años a partir de este momento. Para Richard Huizinga, presidente de la firma, existen mejores condiciones económicas para otros cultivos como la piña.

Actualmente, la empresa ya tiene sembradas 250 hectáreas de piña y acaba de eliminar cerca de 1.000 hectáreas de plantación forestal para destinarla al cultivo de esa fruta.

Otras compañías como Ston Forestal en la Zona Sur, dedican cada vez menos terreno a la siembra de árboles. En este caso están utilizando el área disponible para plátano, palmito y plantas ornamentales.

Juan Pastora, presidente de Ston, afirmó que además, la productividad es superior. Por ejemplo, la producción de una hectárea de plátano produce el equivalente de cinco a ocho hectáreas de melina.

El decaimiento llega hasta la industria de la madera. A finales de septiembre pasado, la firma Plywood Costarricense cerró su fábrica de madera contrachapada. El principal motivo fue la pérdida de competitividad frente al producto de origen chino.

De esta manera, las empresas forestales encuentran cada vez menos atractivo económico para seguir en esta actividad.

Los efectos se agravaron con la reciente recesión pero ya se vislumbraban en el 2008. Las consecuencias más negativas se verían reflejadas en las estadísticas del 2009, de las cuales solo hay datos preliminares. El pronóstico es una caída del 30% en la producción.

Son esos resultados los que alejan a los dueños de las tierras, quienes prefieren venderlas o destinarlas a otros cultivos. Cuando las compañías son las propietarias cultivan otros productos y en el mejor de los casos las dejan sin crecimiento.

Lo contradictorio del sector es que la importación de madera y muebles está en crecimiento. Incluso la Oficina Nacional Forestal (ONF) calculó que para el 2008 el déficit comercial de Costa Rica en madera y muebles fue de $40 millones.

Además, esta entidad advirtió desde hace unos tres años que el país deberá enfrentar un desabastecimiento de la madera proveniente de plantaciones forestales debido a que el ritmo de reforestación es inferior a la tasa de nuevos árboles.

Sin embargo, ni siquiera estos hechos incentivaron a las empresas a sembrar más árboles.

Los principales usuarios en volumen de la madera son los fabricantes de tarimas para exportaciones y la construcción. Debido a la crisis, el consumo de estos sectores decayó, pero con la recuperación económica calculan que en los próximos años la demanda repuntará junto con las importaciones, vaticinó Alfonso Barrantes, director ejecutivo de la ONF.

Según el funcionario, otros factores como la falta de protección arancelaria también han facilitado el incremento de productos importados, especialmente los originarios de Chile.

Un Asunto de Ritmo

Mientras que en el campo forestal los productores deben esperar como mínimo cerca de ocho años para ver los primeros ingresos y hasta 25 años para una cosecha completa, en otros sectores, la espera por los primeros resultados es inferior a los dos años.

Ese ritmo es el que ahuyenta a productores, pues la actividad requiere de mantenimiento y el flujo de caja es poco o nulo.

En algunos casos, los silvicultores optan por pedir el pago de servicios ambientales (PSA) que otorga el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (Fonafifo), el cual entrega recursos anuales a quienes tengan plantaciones de árboles explotables en zonas agrícolas o bosques.

Coopeagri, ubicada en el cantón de Pérez Zeledón, tiene una división dedicada a la producción forestal. Su gerente, Luis Salazar, reconoció que ahora es mucho más difícil encontrar socios que estén dispuestos a entregar sus terrenos al cultivo de árboles.

Esta cooperativa posee su propio vivero en el que tiene árboles con material genético mejorado y tramita ante el Fonafifo el PSA para sus asociados.

También forma parte de las empresas que mantienen sin variación su área de producción. Salazar detalló que requerirían cerca de 100 hectáreas nuevas por año para hacer crecer el negocio y así instalar un aserradero y algún proceso adicional.

Otro de los inconvenientes de la cooperativa es que no es dueña de las plantaciones y solamente da seguimiento cercano durante los primeros cinco años en el que se entrega el PSA. Luego de ese periodo, dijo Salazar, cada productor está en capacidad de suspender su proyecto forestal.

Huizinga, de la empresa Flor y Fauna, aseguró que es imposible equiparar la actividad forestal con otros cultivos. En este caso, la primera cosecha de piña se obtiene en 14 meses, mientras que los primeros resultados en teca tardan 14 años.

“Hace 20 años una hectárea para madera en San Carlos valía $500 y ahora vale entre $10.000 y $15.000, esos costos hacen esto imposible”, dijo.

Flor y Fauna se instaló en San Carlos en 1987, en un inicio tenía aserradero, hornos de secado y fábrica de muebles.

Por su parte, Ston Forestal, empresa de capital nacional que adquirió las operaciones de la firma estadounidense del mismo nombre en 1999, mantendrá sus plantaciones según sus contratos de alquiler se lo permitan, dijo su presidente Juan Pastora.

De acuerdo con Pastora, es el Estado el único que tiene la capacidad para respaldar la actividades forestales.

Plywood Costarricense posee cerca de 2.132 hectáreas de plantaciones propias, las cuales se mantendrán intactas en los próximos meses. Su presidente, Jorge Vilarrasa, explicó que faltan dos años para hacer las primeras cosechas de melina. Además, esperan un mejor precio de la madera. Actualmente, el metro cúbico de las trozas ronda los $100, pero en Perú se cotiza en unos $140.

Aunque estas empresas se mantienen de manera conservadora en el negocio o van de salida, reconocen que una buena oportunidad es ingresar en este momento, pues en un futuro no muy lejano, la madera local podría tener una alta demanda. La diferencia está en que esa oportunidad la aprovecharían solo quienes tengan el capital necesario para ingresar y esperar, por lo menos ocho años antes de ver resultados.

Fuente: El Financiero