Noticia Internacional
Argentina: Primera Compilación de los Cien Tipos de Madera Nativa
El informe comprende los 17 usos de dicha materia prima y amplía qué tipo de madera es apta para cada producción, en una compilación que se realizó por primera vez y se distribuye de manera gratuita.
El Centro INTI-Maderas y Muebles llevó a cabo un relevamiento integral de los distintos tipos de maderas nativas del país, en función de su uso comercial, cifra que asciende a más de cien ejemplares.
La importancia de este informe, además de consignar los 17 usos de dicho material con claras descripciones acorde, radica en que hasta la fecha, estos contenidos se encontraban dispersos en trabajos de distintos autores, archivos del Centro de Maderas, del Ifona (ex Instituto Nacional Forestal), facultades de Ciencias Forestales de Santiago del Estero, Misiones y La Plata. Por otro lado, la gratuidad y fácil acceso del informe garantiza la correcta distribución del material.
Uno de los objetivos principales de este estudio es dar a conocer que, en muchas regiones del país, se utilizan maderas sin saber cuáles son adecuadas para los usos que les dan, siendo importante conocer que para cada tipo de uso, existe un tipo de madera específica, y que en la Argentina existen muchas variedades acordes a cada necesidad.
En el momento de la confección del informe, se completó una ficha técnica por cada tipo de madera, explayando el nombre vulgar y científico de la madera, área de dispersión, caracteres anatómicos macroscópicos, caracteres estéticos y organolépticos, propiedades físicas, comportamiento frente al secado, propiedades mecánicas, durabilidad natural, trabajabilidad y usos.
La madera es definida en el estudio como “el conjunto de tejidos xilemáticos secundarios que forman el tronco, raíces y ramas de los vegetales leñosos, excluida la corteza”. Es un material heterogéneo, formado por células agrupadas en tejidos que llevan a cabo tres funciones fundamentales: conducción, almacenamiento y sostén. “La madera es un producto de la naturaleza viva, formada por distintas sustancias orgánicas, con características que varían según un rango extraordinariamente amplio”, lo que lleva a la existencia de dos tipos de variaciones: intraespecífica (aquellas que varían dentro una misma especie, en función de variables como la posición en relación al eje del árbol y la altura sobre el suelo) e interespecífica (manifestaciones que difieren de una especie a otro, como color, densidad, durabilidad y resistencia a la flexión).
“Esto que aparentemente parece ser un problema, presenta el aspecto positivo de que se puede disponer de una amplia gama de maderas y elegir aquellas que, por sus características, mejor se adaptan al producto que se quiere fabricar”, agregan. Por eso, la relación entre naturaleza y economía se pone de manifiesto en la medida en que “para cada producto, existe una o varias especies de madera que se adecuan mejor a los requerimientos de calidad y costos de óptimos de transformación, es decir, sus condiciones de trabajabilidad”.
La característica que aglutina a la mayoría de las maderas nativas es su lento crecimiento; es por eso que si no se tiene un estímulo externo para reforestar con especies nativas, la actividad económica privada no avanza en ese sentido. Sin embargo, gracias al Régimen de Promoción Forestal de la Secretaría de Agricultura, estas intervenciones son gratificadas con el reintegro de parte de los gastos en la inversión, monto que fue incrementado en un 10% en marzo de este año. De esta manera, para conservar la especie nativa se puede reforestar o enriquecer el bosque nativo.
Estos cambios también obedecen a un cambio de paradigma respecto a la forma de cuidar el ambiente. Seis décadas atrás, el estímulo económico se aplicaba sobre especies de rápido crecimiento. Actualmente, la intención es mantener las maderas nativas antes de su extinción, no sólo para conservarlas, sino para proteger los suelos de cultivo, en la medida en que la deforestación conlleva la rápida pérdida de materia orgánica del suelo y su estructura, lo que aumenta la erosión. Todos estos factores hacen que el suelo sea arrastrado hacia los cauces de los ríos, lo que produce inundaciones de alto calibre, como la de Salta a principios del año pasado.
Para prevenir dichas deforestaciones y a la vez estimular la protección de las especies nativas, desde mediados del año pasado se creó una nueva legislación que regula la explotación de los bosques nativos, impidiendo así que se talen determinadas regiones del país en provincias como Salta, Jujuy, Chaco y Formosa. Esta ley nacional cuenta con dos organismos ejecutores: la Secretaría de Medio Ambiente y el INTA, en calidad de realizador de estudios técnicos.
El informe completo está disponible en: www.inti.gob.ar/maderas/caracterizacion.htm
Fuente: Faima
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